Las discusiones

No somos pocos quienes, con más frecuencia de la deseable, nos levantamos de la cama pensando: "ayer volví a pasarme, discutí como un loco, me puse a mil y perdí el control. Y lo peor de todo es que lo que estábamos discutiendo no era tan importante; desde luego, mucho menos que la amistad que mantengo con quien me enfrenté a grito limpio". A veces nos escudamos en que habíamos bebido un poco, en que estábamos algo cansados ,o nerviosos por el estrés de los exámenes o del trabajo, los problemas con el novio/a, o por cualquier otra razón.
Pero, si somos francos con nosotros mismos, acabamos disculpandonos, por una sencilla razón: casi nunca merece la pena enfadarse. Podemos decir lo que pensamos educada y equilibradamente, sin agredir a nadie ni molestar. Y todo ello, naturalmente, sin ceder en lo que consideramos fundamental. Pero nos pierden los modos, los nervios, los gestos, la excitación del momento, la personalidad difícil del interlocutor... Son, efectivamente, muchas cosas, pero la mayoría de ellas pueden controlarse y evitar, así, que las (a veces inevitables) discusiones nos lleven a donde no queremos.
Y yo pregunto, ¿merece la pena discutir? Pues yo sinceramente pienso que si, esta bien que cada uno diga lo que piense y defienda sus ideales, siempre y cuando respete los demas puntos de vista.Y al igual que a veces sabemos gritar porque tenemos razón, también tenemos que saber pedir disculpas cuando no la tenemos..
Bueno ya acabo diciendo una frase muy mia, ¡Paz y amor hermanos!
4 Comentarios:
Enorme no, GI-GAN-TE
Me has recordado a la frase final de American History X: "El odio es un lastre, la vida es demasiado corta para estar siempre cabreado".
El problema es que casi nadie respeta las opiniones de los demás :P
¿Te aplaudo?. ¿Te alabo?. ¿Te la chupo?.
PLAS PLAS PLAS!
Esque tu tienes el corazon muy grannnnde rocky
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